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martes, 30 de octubre de 2007

La cultura casual

Inicio del casualismo. El inicio de la cultura casual puede establecerse entre 1978-79, teniendo su origen y desarrollo en todos los años que van desde comienzos de los 60 hasta la fecha mencionada en las gradas de los campos de fútbol británicos. Hay que dejar por sentado que el casualismo nace del fútbol y para el fútbol, no tiene su origen en ninguna tendencia musical ni política y que todo se produce por la adaptación de una determinada estética entre los que serían llamados “casuals”. ¿Por qué se llega a esta determinada estética? Bueno, hay quienes sostienen que la finalidad era pasar desapercibido ante las hinchadas rivales para así poderlas atacar. El método de actuación era no llevar ropa vinculada a ninguna cultura juvenil existente, ni distintivos del equipo al que se pertenecía, esparcirse en pequeños grupos y crear los incidentes con las “firms” (grupos de hools, abreviación de hooligans) del grupo rival. Esta es la forma de actuación en la fase de desarrollo del casualismo, en la era pre-casual, puesto que aún no se habían establecido los cánones estéticos entre las firms, ni la policía conocía este fenómeno. A comienzos de los 80 el fenómeno cambia: los jóvenes británicos amantes de las gradas deciden adoptar una estética definida. ¿Quiénes fueron los primeros en adoptar tal estética? ¿A quiénes hay que otorgar la paternidad del movimiento? Entre las gradas inglesas tal atribución cabe otorgársela a jóvenes de Liverpool. Sus odiados vecinos de Manchester también reclaman la paternidad de la criatura. Y para aumentar más la confusión en cuanto a los orígenes, seguidores de equipos de la siempre odiada (por los norteños ingleses) Londres también se arrogan el derecho de haber instaurado la estética casual en las gradas. La moda se expande por las islas y fueron los seguidores del Aberdeen los que iniciaron la senda del casualismo en Escocia en el año 1981. Delimitado el año de inicio hay que destacar el hecho de que se produjera el culto a las marcas de ropa entre determinados seguidores de clubes ingleses y no en otros. ¿La razón? Estos seguidores seguían a sus equipos por Europa y empiezan a ver marcas de ropa y artículos de las mismas que no existían en Inglaterra. Pretenden con ello crear una nueva identidad diferenciada del resto de seguidores normales de sus equipos y reafirmarse ante ellos mediante una estética no conocida hasta la fecha.Como dato anecdótico de esa búsqueda de nuevos artículos y marcas en Europa, puede citarse que la final de la Copa de Europa de 1980 entre el Liverpool y el Real Madrid, en París, tuvo a los hooligans del Liverpool tremendamente ocupados buscando una célebre (pero a la par desconocida) tienda en París que disponía de artículos de Adidas que no se podían encontrar en ningún otro sitio. Como algunos periodistas han llegado a calificar este hecho, los hools del Pool estaban buscando "el santo Grial del casualismo". Obviamente la tienda no existía. La estética casual. Atribuida la paternidad de la criatura a los hools del Liverpool (con sus dimes y diretes), lo que está claro es que a comienzos de los 80 la estética casual estaba definida y se empezaba un culto a la ropa, a las marcas, parejo al culto a la violencia y el fútbol. Por primera vez entre los movimientos juveniles británicos, un movimiento juvenil se creaba en las gradas de los campos de fútbol y de ahí salía a la calle y no al contrario, desde la calle se entraba a las gradas, como venía ocurriendo anteriormente con skins, mods o punks. Los primeros casuals iniciaron el culto a Lacoste, Burberry, Fila, Ellesse, Sergio Tacchini, Kappa, Pringle, Diadora, Lois, Levi’s, Slazenger, Benetton, Adidas y Puma… Culto que se lleva a otras marcas como Stone Island, Henri Lloyd, Barbour, Fjallraven, Paul & Shark, Paul Smith, Prada, Armani, Hugo Boss, Ralph Lauren, Cp Company, Hackett, Aquascutum… con el paso del tiempo.Realmente la aparición de esta cultura urbana supuso toda una revolución estética. Hoy en día parecen lejanos los tiempos en los que los casuals vestían con la parte superior de chandals de Sergio Tacchini o Fila… Pero más extraño aún nos parece que en una época donde la influencia del punk llegaba a todas las culturas urbanas y el aspecto estético se “descuidaba” (por emplear un término suave) apareciera gente que vestía con parkas, jerseys de lana con cuello de cisne, chinos y mocasines; el sueño de toda madre que quiere un hijo de aspecto "modélico". Ese rasgo distintivo sigue caracterizando la escena y el empeño sigue siendo, aún adoptando una estética más deportiva, el vestir con estilo y elegancia. Y es que si alguien tiene en mente el salir a buscar bronca en la calle no se le pasa por la cabeza el empeñar su sueldo en ropa que generalmente suele sufrir en primera instancia las peripecias violentas. Pero como algunos dicen “England si is different”.El causalismo fuera del fútbol.El fenómeno casual es algo surgido por y para el fútbol. No tendría mucho sentido el que ésta tendencia estética, cultura urbana o movimiento juvenil (según lo observe cada uno) se extendiera más allá de las gradas de los campos de fútbol. Pero el fenómeno casual se va extendiendo más allá de las gradas, de forma lenta, es cierto, pero cada vez es más patente que determinados sectores políticos estén adoptando la estética casual, bien por comodidad, bien por verdadera identificación con el casualismo.La política no es algo que haya estado ligada de una forma indiscutible a las firms inglesas, no se crearon estas firms por una motivación política. Pero si es cierto que su importancia ha sido o es más relevante de lo que algunos han considerado y que, durante finales de los 80 hasta mediados de los 90 la ideología lealista inglesa era una tendencia abrumadoramente predominante en todas las gradas inglesas, incluso en las de tendencias más izquierdistas, caso de la del West Ham, a excepción de las firms del Manchester y del Liverpool (e incluso en estas mismas no existía una homogeneidad al respecto).Incluso las relaciones entre política y gradas llegaba más allá en determinados grupos que no se quedaban únicamente en el “loyalism”, sino que incluso entraban de lleno en el NS. Chelsea, Leeds, Newcastle y otros muchos son conocidos por las relaciones o la implicación directa que tenían parte de sus hools con organizaciones como Blood & Honour / Combat 18, el National Front o el British National Party. Por tanto no es de extrañar que las nuevas generaciones de “militantes políticos nacionalistas ingleses” abracen la cultura casual en lugar de optar por la estética skinhead como venía siendo habitual (y aún hoy es habitual fuera de las islas Británicas) en Inglaterra.La música dentro del casualismo.Resulta extraño que una cultura urbana inglesa no tenga un referente claro dentro de una determinada tendencia musical. Los skins crearon su propia música, tras una lógica evolución. Como hicieron los punks, mods o rockers. Pero los casuals tras más de dos décadas de existencia siguen sin establecer una cultura musical propia.Algunos podrían argumentar que el pop británico, con grupos como The Jam, The Smiths, The Farm o Artic Monkeys es el referente musical de los casuals. Y es cierto que en esta escena musical existen músicos o grupos que se consideran o se reclaman partícipes de la cultura casual. Pero no es algo que ocurra de forma generalizada. Y el gusto por el fútbol y la cerveza no implica necesariamente la pertenencia a la cultura casual.Otros podrían reclamar las raves y la música dance como uno de los iconos musicales de la cultura casual. Y si bien es cierto que el rave, el extasis y el dance hicieron furor durante comienzos de los 90 dentro de la cultura casual (de hecho algunos argumentan que lo que verdaderamente detuvo la violencia hooligan en Inglaterra fue la afición de los hools a las raves, dejando a un lado su atención por el fútbol) bien es cierto que desde ciertos sectores se odia profundamente todo lo que lleva asociado la música dance (por como afectó al casualismo más que por la música en sí). De ahí la aparición de campañas como la iniciada por casuals del Chelsea bajo el título “Hooligans against acid”. Tampoco se podría dejar de lado la influencia que el Oi! ejerce entre ciertos ambientes, especialmente entre aquellos que han llegado al casualismo desde el mundo skinhead. Grupos como Condemned 84 podría considerarse el más representativo de esta tendencia, tanto por su estilo musical como por su "ideología" como abanderados del patriotismo inglés y del lealismo militante.Aún así, a mi modo de ver no existe una cultura musical propia del casualismo, pero ello no quita que el pop británico, el oi! de la mejor factura o la música dance gocen de un buen predicamento entre los casuals, en función de la zona o de la firm en la que nos centremos.¿Es el casualismo un fenómeno anclado en los 80?La estética casual aunque definida, no permanece estancada en unas determinadas marcas, sigue ampliándose a nuevas que son acogidas con mayor o menor entusiasmo. Estética que hoy en día está presente en las calles británicas de un modo incontestable: es la moda entre la juventud británica y no necesariamente ligada a sus orígenes. Ya no es el fútbol el principal referente para algunos “casuals”, sino la simple moda, el vestir como un casual, no ser un casual. Hay que tener presente que esta cultura trae el gusto por vestir bien entre los jóvenes de clase obrera, el gusto por una estética elegante y una ruptura total con una estética que basa sus orígenes en el movimiento punk y que había sido predominante durante muchos años entre los jóvenes ingleses. Además, el hecho de que el casualismo se haya importado al resto de las gradas de Europa en mayor o menor medida le ha ido dotando de aspectos particulares y específicos de cada país. Este desarrollo ha generado una distorsión de la estética y del movimiento casual con la aparición de auténticos abortos sociales como los "chavs" o "scallies" que, errónea e intencionadamente, se ha asociado por parte de la prensa a la cultura casual. Estos fenómenos y la utilización de sus integrantes de marcas clásicas dentro del casualismo como Burberry, Hackett o Ted Baker, han hecho que tales marcas pasen a ser un tabú dentro de la escena casual. El uso de Burberry entre los casuals británicos ha sido doblemente vetado ya que es una marca que ha sido adoptada por la población inmigrante negra de forma masiva. Igual fenómeno el que está sufriendo la marca Stone Island, de aceptación masiva entre la población juvenil pakistaní residente en Inglaterra.La influencia de la estética casual no ha generado fenómenos paralelos únicamente, sino que ha influido igualmente a la moda urbana en general. Quizás el aporte más interesante de la estética casual a la moda actual, no ya inglesa sino europea, es la inclusión de las zapatillas deportivas entre la estética tipo de cualquier joven. El desarrollo a gran escala de la producción industrial de zapatillas deportivas viene propiciado por ese culto que se inicia en Inglaterra y que se extiende al resto del continente. Adidas, Puma y todas las marcas que hoy en día no dejan de lanzar cientos de modelos con unos costes cada vez más altos, no serían nada, o habrían evolucionado de un modo muy distinto, sin el apoyo fanático de todos los jóvenes que han estado ocupando durante años las gradas de los campos de fútbol.



Estética casual
Como hemos mencionado anteriormente, el casualismo no ha sido un fenómeno cerrado y limitado dentro de un aspecto estético, sino que ha sufrido una evolución con el paso del tiempo. La estética ha evolucionado desde la parte superior del chandal de Sergio Tacchini o Fila a los jerseys de lana con cuello de cisne o en V; de los pantalones chinos a los multibosillos, pasando por los incombustibles vaqueros; de los mocasines Timberland a las deportivas; de los anoraks y chubasqueros a las parkas. Una amplia gama de estilos y tendencias para que cada uno vaya desarrollando su propio estilo e identidad estética.Las marcas.Muchas han sido las marcas que han llegado a la escena y de los que los casuals se han ido apropiando, aun cuando fuera el caso de que sólo se optaba por un artículo concreto de todo el catálogo de dicha marca.La siguiente lista no pretende ser un décalogo de las marcas del casualismo, sino una guía orientativa de las marcas que han sido (y son) utilizadas dentro del casualismo. También hacemos un inciso sobre las marcas que, con mayor o peor acierto estético, se utilizan en España.Entre estas podemos citar a: Burberry, Ralph Lauren, Barbour, Aquascutum, Lyle and Scott, Pringle, Adidas, Fila, Diadora, Cerrutti, Benneton, Lacoste, Farah, Lois, Ciao, Peter Storm, Sergio Tacchini, Kappa, Hugo Boss, Nike, Puma, Classic Nouveau, Slazenger, Patrick, Berghaus, Stone Island, Mulberry, Ball, C17, Armani, Best Company, Replay, Everlast, Naff Naff, Timberland, Massimo Osti, CP Company, Boneville, World Wide Web, St-95, Left Hand, 6876, One True Saxon, Paul and Shark, Prada, Henri Lloyd, Façonnable, Zegna, Patagonia, Fjall Raven, Norrona, Dupe, IZOD, New Balance, Iceberg, Hackett, Paul Smith, Evisu, Pepe Jeans, Daks, Ted Baker...Como ya hemos indicado, en España se ha ido desarrollando una peculiar escena casual que ha adoptado la clásica estética británica pero a la que también se han incorporado con fuerza dos marcas: Thor Steinar y Dockers. Resulta curioso que siendo España un país donde existen diversos sellos textiles con marcas de mayor o menor calidad no se haya generalizado el uso de estas marcas, ni siquiera por cuestiones económicas. Y eso que cada vez resulta más habitual ver como algunos casuals británicos veteranos hablan del uso de marcas españolas (aún siendo casos puntuales).Servidor tiene que reconocer que, a pesar de ello, ha utilizado (y utiliza) prendas de Springfield y Milano. Ya sea por cuestiones económicas, ya sea por cuestión meramente de estética (atracción por el artículo). Mis disculpas por tamaña herejía, pero la realidad no se puede ocultar.

No caigamos en las mentiras: El "racista" Tommy Hilfiger

Durante bastante tiempo ha estado circulando por la red la confirmación de que el diseñador norteamericano Tommy Hilfiger, durante una entrevista en un programa de televisión de los EE.UU, había asegurado que el rumor que existía sobre unos supuestos comentarios suyos de tinte racista, eran ciertos.La noticia en cuestión trataba de que Tommy Hilfiger había declarado que "si hubiera adivinado cuando empecé a diseñar ropa, que esta iba a ser vestida por negros, chicanos y asiáticos, la hubiera hecho de inferior calidad, ya que mi idea era vestir a blancos de clase alta".Esta noticia os podemos asegurar que es rotundamente falsa y que no se trata más que de otra leyenda urbana. Así que por favor, todos aquellos que se habían lanzado como locos a comprar ropa de un "diseñador racista blanco", pueden empezar a invertir su dinero en otros fabricantes en lugar de en la ropa de este capullo yankee que nada tiene que ver con la cultura casual.

Las firms británicas

El fenómeno del casualismo es algo que se generó dentro de los campos de fútbol ingleses en primera instancia para pasar, posteriormente, a las gradas escocesas. Con la evolución de la cultura casual dentro de las gradas inglesas, cada firm fue adoptando un nombre con el que fueran conocidos por los rivales. Aunque al principio es algo que se consideraba como propio de las firms de los equipos de Londres y del sur de Inglaterra, llegando incluso las firms del norte de Inglaterra de calificar tal hecho (el dotar de nombre a la firm) como algo infantil, lo cierto es que el suceso también llegó al norte de Inglaterra y se extendió también a Escocia. De todos estos grupos, 3 han sido los más destacados por la violencia desplegada a lo largo de toda su existencia. Estos 3 grupos, conocidos como "The Big three", son de la ciudad de Londres y se corresponden con la firm del Chelsea "Headhunters", la firm del West Ham "Inter City Firm" y la firm del Millwall "Bushwackers". A modo orientativo relatamos el nombre de las firms más representativas de Inglaterra, Gales y Escocia.Firms inglesas y galesas.Aldershot Town: A-Company; Arsenal: Gooners, The Herd; Aston Villa: Villa Youth, Steamers, villa hardcore; C-CrewBarnet: BUGS (Barnet Urban Gorillas); Barnsley: Inter-City Tykes, Five-O; Birmingham City: Zulu Warriors; Blackpool: BRS (Bison Riot Squad), Seaside Mafia, BTS (Blackpool Tangerine Service); Bolton Wanderers: Tonge Moor Slashers, Mongoose Cuckoo Boys, Billy Whiz Fan Club; Bradford City: The Ointment; Brighton and Hove Albion:Headhunters; Bristol City: Inter-City Robins, City Service; Bristol Rovers: Gas Hit; SquadBurnley: Suicide Squad; Cambridge United: Cambridge Casuals; Cardiff City: Soul Crew; Carlisle United: BCF (Border City Firm); Cheltenham CVF (Cheltenham Volunteer Force), HWC (Hestersway Casuals); Chelsea: Headhunters; Chester City: 1 2 5's; Chesterfield: CBS (Chesterfield Bastard Squad); Coventry City: Cov Legion; Crystal Palace: Dirty 30; Darlington: Darlington Casuals, Bank Top 200, The Gaffa, The Under-5's, The Townies; Derby County: DLF (Derby Lunatic Fringe); Doncaster Rovers: DDR (Doncaster Defence Regiment); Everton FC - The County Road Cutters; Exeter City: Sly Crew; Fulham: Thames Valley Travellers; Grimsby Town: CBP (Cleethorpe Beach; Halifax Town: Skircoat Casual Crew; Hereford United: ICF (Inter-City Firm); Huddersfield Town: HYC (Huddersfield Young Casuals); Hull City: City Psychos; Leeds United: Service Crew; Leicester City: Baby Squad, MMA, BIF (Braunstone Inter-City Firm); Lincoln City: LTE (Lincoln Transit Elite); Liverpool: THE URCHINS; Manchester City: Maine Line Service Crew, Guv'nors; Manchester United:Red Army, Inter-City Jibbers, Cockney Reds; Middlesbrough: Frontline; Millwall: Bushwackers, The Treatment; Newcastle United: Bender Crew, NME (Newcastle Mainline Express); Northampton Town: NAA (Northampton Affray Army) ; Norwich City NHS - (Norwich Hit Squad); Nottingham Forest: Red Dogs, Naughty Forties, Trent End Boot Boys, I.C.R.S. (Inter City Reds Squad ,F.E.C. (Forest Executive Crew); Oldham Athletic: Fine Young Casuals; Oxford United: Warlords; Peterborough United: PTC (Peterborough Terrace Crew); Plymouth Argyle: Central Element; Portsmouth: 657 Crew, Skull Patrol; Reading: Berkshire Boot Boys; Rotherham United: Rotherham Casuals, SECTION 5; Sheffield United: BBC (Blades Business Crew); Sheffield Wednesday: OCS (Owls Crime Squad); Shrewsbury Town: EBF (English Border Front); Southampton: Inside Crew, The Uglies, Surburban Casuals; Stockport County: The Company, Hit Squad; Stoke City: Naughty Forty; Sunderland: Vauxies, Seaburn Casuals, Boss Lads, The Redskins; Swansea City: Swansea Jacks, Jacks Army; Tottenham Hotspur: Yiddos, N17s; Tranmere Rovers: TSB (Tranmere Stanley Boys), The Neston Nasties; Walsall: SPG Special Patrol Group; West Bromwich Albion: Section Five; West Ham United: ICF (Inter-City Firm); Wolverhampton Wanderers: Subway Army, Bridge Boys; Wrexham: Frontline; York City: YNS (York Nomad Society)Firms escocesas.Aberdeen: ASC (Aberdeen Soccer Casuals); Arbroath: Soccer Crew; Celtic: CSC (Celtic Soccer Crew); Dunfirmline Athletic: CSS (Carnegie Soccer Service); Heart of Midlothian: CSF (Casual Soccer Firm); Hibernian: CCS (Capital City Service); Montrose: No Casuals, Portland Bill Seaside Squad; Motherwell: SS (Saturday Service); Glasgow Rangers: ICF (Inter-City Firm); St Johnstone: FCF (Fair City Firm) , mainline baby squad (MBS); St Mirren: Love Street Division

El casualismo en España

La historia del casualismo en España es, cuanto menos, bastante curiosa. Y es curiosa porque como todos los fenómenos culturales que llegan a nuestro país, se le dio una interpretación bastante “sui generis”. Tan “sui generis” que en sus comienzos distaba bastante de lo que por casualismo se entendía en las islas Británicas.Los inicios.
El inicio del movimiento arranca, como no, en Barcelona entre miembros de Boixos Nois que deciden crear un nuevo grupo dentro de la gradería de Boixos Nois y al que bautizan como “Casuals FCB” en la temporada 91-92, haciendo su primera aparición en el desplazamiento de seguidores barcelonistas a Zaragoza. Miembros de Casuals FCB adquirieron entradas en la gradería de los ultras locales y provocaron importantes incidentes.Como hemos mencionado anteriormente, en España se produce una curiosa deformación de todo cuanto nos llega del exterior y Barcelona, aún a pesar de la fama de “modernidad” y de “ser la región más europea de España” que tiene Cataluña, no escapa a este fenómeno. Esto lo comentamos porque por casualismo algunos llegan a entender cierta estética que llega a definirse de forma despectiva por sus rivales como “skins chandaleros”. Término este que quizás estuviera fuera de lugar pero que también tenía su parte de razón. Y para colmo, los casuals del FCB no intentan pasar desapercibidos como un grupo más dentro de Boixos Nois, sino que sacan pancarta propia que cuelgan en su fondo, con la que se desplazan o con la que, hasta incluso, encabezan corteos, como el famoso corteo realizado por Boixos Nois con motivo del clásico contra el Real Madrid en la temporada 92-93. Esto ocasiona las burlas y los comentarios interesados que, analizándose fríamente, no tienen sentido alguno.La "estética chandalera".Se podría criticar la estética adoptada por los Casuals FCB por un uso excesivo del chándal (y en este punto lo hago con todas las reservas de la persona que no forma parte del grupo), pero tampoco es de recibo el criticar el mero uso del chándal, ya que este ha sido (y para algunos sigue siendo) una parte esencial dentro de la estética casual. No es por tanto un aspecto estético que choque frontalmente con la esencia del casualismo.También hay que entender la época en la que esta tendencia llega a España: comienzos de los 90. El movimiento casual ya se había desarrollado y asentado de forma concluyente en Inglaterra, Escocia y otros países como Holanda o Bélgica, pero en España poco o nada se conocía de esta tendencia y era algo impensable el adoptar una estética casual en una época donde la estética skinhead dominaba las gradas y las calles. Por lo tanto es lógico y normal que no se correspondiera la estética de comienzos del casualismo en España con los patrones estéticos que se seguían en Inglaterra. Pero esta era una cuestión secundaria que se ha solucionado con el paso del tiempo. La cuestión esencial de porque se criticaba el aspecto estético de los Casuals FCB radicaba en un tema distinto: En una época donde todo dios se vestía de skinhead para aparentar la pertenencia a una determinada ideología política, para dotarse de un aspecto más “contundente”, el optar precisamente por la discreción en el aspecto estético era poco menos que impensable. Y eso que a los iniciadores del casualismo en España, como el paso del tiempo ha demostrado fehacientemente, precisamente no se les podía acusar de poco “contundentes”. Pero el entrar a debatir la realidad del mundo de las gradas y de la sociedad española es algo sobre lo que no nos vamos a ocupar en este artículo.Las pancartas.Otra de las cuestiones que motivó la burla y mofa de la aparición de Casuals FCB por parte de personas que poco o nada entendían del movimiento casual (a pesar de que se postulaban como doctos en el tema) fue la mítica pancarta con el símbolo de Umbro y las siglas de Casuals FCB. Se ha cuestionado que la inclusión de una pancarta haciendo alusión a la existencia de un grupo casual en dicha grada no tiene nada que ver con la esencia del casualismo y/o con la tradición de las firms inglesas. Ambas cosas son inciertas.El pretender que en los años 90 una firm hooligan pasase desapercibida en las gradas de cualquier estadio es una solemne estupidez. Primero porque es imposible. Y segundo porque las propias firms ya no deseaban pasar desapercibidas. Recordemos que el casualismo adopta una estética determinada para diferenciarse y reafirmarse frente al resto de seguidores normales. Y que esto lo llevan a cabo todas las firms: las del Norte y las del Sur.En lo que se refiere a las pancartas, las firms inglesas disponen de pancartas que han colgado en sus estadios, en las visitas a estadios rivales. Pancartas que han paseado en sus viajes por Europa y de las que todo el mundo ha tenido constancia de ellas. Ciertamente son más discretas que las pancartas de un estilo ultra a la italiana (como las que se usan en España), pero es por el propio carácter de la hinchada inglesa. E igualmente que en España, tras esas pancartas, por discretas que fuesen, se colocaban las firms inglesas.Hay que entender que el carácter de la hinchada inglesa es muy distinto de la forma de entender el fútbol por parte de Italia (la gran influencia del panorama futbolero español) y por lo tanto, el pretender simplificar y generalizar comportamientos conduce a un error.Si precisamente algo tiene de “típico inglés”, en este caso centrándonos en la escena norteña, (y en lo que en nadie reparó) la formación de Casuals FCB es su propio nombre: no buscaron un nombre llamativo o un apodo como ocurría con las firms sureñas, sino que se limitaron a definir su grupo con el mero nombre de su equipo de fútbol.Fuera de Cataluña.El casualismo en España es algo que también ha tenido su desarrollo al margen de las gradas del Nou Camp. La presencia de “Casuals” entre los miembros de los grupos ultras en España también ha existido en otros equipos españoles tales como el Zaragoza, Valencia, Sevilla, Oviedo y Real Madrid.Zaragoza.Solfans Casual Club fue el nombre que recibió la firm del Zaragoza. Nació a principios de la temporada 94/95 y estaba formada por miembros de las secciones División, Mods, Huesca y Jaca de Ligallo Fondo Norte. Su máximo impulsor tenía contactos con grupos de similar actitud de Europa como los casuals del Paris, Feyenoord, etc... Cosa que influenció en gran medida la formación del grupo, así como la ideología de sus componentes, ya que la mayoría de sus miembros eran NS o Nacionalistas españoles.Desde sus comienzos, Solfans Casual Club se caracterizó, como todas las firms casuals, por la creación de destacables incidentes, destacando los protagonizados con HNT, Abertzale Sur, Bucaneros (secundados con robos de pancartas incluidas), con miembros de Riazors Blues (tanto en La Coruña como en Zaragoza) durante la Recopa de 1996, así como la incursión en el fondo de la Peña Mújica, en 1998, asaltando a la basura realista, fondo del que fueron expulsados tras la intervención de la policía vasca.Igualmente destacables fueron sus enfrentamientos con los hools del Arsenal debajo de la Torre Eiffel de París en la final de la Recopa de 1995.Ultras Violeta, Boixos Nois, Indar Gorri, Biris y otros colectivos también se encontraban entre sus enemistades.A pesar de todas estas enemistades, el grupo también tuvo ocasión de cultivar buena amistad con Casuals PSG (que estuvieron compartiendo grada junto a Solfans Casual Club en la final de la Recopa celebrada en París) Feyenoord y Borussia de Dormund y con gente de Gijón, Madrid, Logroño y Burgos.Destacable el fanzine que editaba el grupo, no tanto por su maquetación y diseño, sino por el contenido del mismo.A finales de los 90, y por discrepancias con la directiva de LFN, se fueron distanciando de LFN hasta prácticamente escindirse del mismo, disolviéndose un año después debido a la presión policial (aunque sus miembros se integraron en la grada de LFN).Tras la salida de la anterior directiva de LFN para formar el Colectivo 1932, los antiguos miembros de Solfans Casual Club tomaron las riendas de LFN hasta el día de hoy.Oviedo.Tras la disolución del grupo ultra que poblaba las gradas del viejo Carlos Partiere, las Brigadas Azules, algunos de sus miembros crearon una firm ligada al casualismo llamada ROCF (Real Oviedo Casual Firm), un grupo que para evitar problemas relacionados con temas políticos, compromiso con el Oviedo y de actitud en la calle, tenía vetada la entrada a cualquier persona.El grupo, según palabras de personas cercanas a sus componentes, se caracterizaba por su oviedismo declarado, su valentía y un claro compromiso ideológico, lo que les posicionaba claramente en contra de sus vecinos gijoneses y de todos los grupos de tendencias ultra-izquierdistas. Pero, y caso realmente curioso, a pesar de declararse como “casuals”, el grupo no seguía la típica estética casual británica.Estuvieron funcionando durante un par de años por separado hasta que se integraron en la otra peña ultra del Oviedo que existía por aquel entonces: Symmachiarii 1994, grupo con el cual compartían grada, viajes e incidentes, grupo en el que todavía permanecen en la actualidad un gran número de los componentes de Real Oviedo Casual Firm, compartiendo interés por el casualismo con otros miembros de SM94.Sevilla.El fondo de Biris fue otra de las gradas que colgó la pancarta de Casuals. Y si en el aspecto estético Casuals FCB recibió críticas, ¿qué se podría decir de los “casuals” del Sevilla?Servidor lo ha podido comprobar de primera mano y salvo evolución (lo dudo) de lo que esta gente entiende por casualismo, en las gradas del Pizjuán casualismo significa Harrington o Bomber, Adidas, sudadera Umbro y gorrita. Y todo ello lo podemos adornar con Lonsdale, con más Adidas (o Nike) y poco más. O sea, de estética casual nada de nada. Digamos que el casualismo sevillano se queda en una especie de “skinhead descafeinado”. Y es que una grada que venera al Haze, los cordones de oro, las nikes de muelles y el antifascismo militante independentista andaluz es difícilmente entendible que prospere una tendencia estética que prima el buen gusto, que está en la antípodas de la "gitanería cani" y que bebe de un patriotismo no exento de tintes xenófobos y racistas.Algunos individuos tienen que entender que el casualismo no es ir de “skinhead camuflado”, ni de “peñista camuflado”, ni de garrulo con gorrita de imitación Burberry. Más les valdría el invertir algo de tiempo en estudiar este fenómeno en lugar de colgar alegremente pancartas que hacen referencia a su condición de “casuals”.Madrid.Realmente hay que visitar las gradas madrileñas, en concreto las del Bernabéu, para encontrar una visión decente de lo que es el casualismo. Y aunque Ultras Sur no es una firm como tal organizada al estilo inglés, si que es cierto que la estética casual cada vez tiene más adeptos entre los miembros de Ultras Sur, produciéndose una notable evolución de cuando la estética skinhead copaba el fondo sur.Valencia.Igualmente destacable fue la presencia de Casuals en las gradas de Mestalla, grupo que surgió a finales de 1993 bajo el nombre de VCF Fan Club y que estuvo caracterizado por sus enfrentamientos con los seguidores de los equipos catalanes y grupos de extrema izquierda.Cada vez son más los grupos que intentan adoptar la estética casual y que dicen ser casual. Hasta donde llega el alcance de sus intenciones con tal postura, la sinceridad de la misma y el entendimiento que de la cultura casual tienen, es algo que solo ellos podrían confirmarnos.Nota: Este artículo se ha confeccionado desde una perspectiva personal y con las aportaciones de personas relacionadas con los grupos mencionados. No pretende realizar un examen exhaustivo sobre la historia de dichos grupos ni realizar un juicio de valor sobre los mismos, dejando a un lado las referencias hechas a Biris Norte.

Las operaciones policiales contra las firms inglesas en los años 80

Las operaciones policiales contras las firms inglesas en los años 80
Durante las cotas más altas de violencia hooligan de los años 80, la policía británica adoptó una nueva táctica que hasta el momento no se había llevado a la práctica: la infiltración entre los miembros de las diversas firms. De esas infiltraciones se derivaron una serie de operaciones policiales (la primera de ellas en Marzo de 1986) que acabaron con la detención de numerosos hooligans. La operación policial más reciente ha acontecido hace unos meses contra miembros del Millwall bajo el nombre de “Burberry”, pero en las siguientes líneas nos ocuparemos de las operaciones de más renombre durante los años 80.“Operation Own Goal”.Durante la mañana del 26 de Marzo de 1986, las casas de siete seguidores del Chelsea fueron asaltadas por la policía. Estos arrestos procedían de meses de investigaciones sobre los actos de violencia planificada por parte de “Headhunters” y fue utilizada como una muestra de la línea que iban a adoptar las autoridades británicas, ya que tales detenciones se produjeron con la presencia de cámaras de televisión y el aviso a diversos medios informativos.Todos los detenidos pertenecían a “Headhunters” y tenían unas edades comprendidas entre los 19 y los 34 años, de buena apariencia y con trabajos bien remunerados. Se destacó el hecho de que a todos los detenidos se les había encontrado propaganda del Nacional Front y diversas armas blancas. En dicha operación fueron detenidos, entre otros, Steve Hickmott, líder de Headhunters en esa época.Finalmente esta operación tuvo más repercusión mediática que otra cosa, pues las conclusiones judiciales que se derivaron de las investigaciones policiales fueron mínimas (excepto para Steve Hickmott). Es más, la justicia británica acusó a la policía de que algunos de los incidentes fueron promovidos por los propios infiltrados y que estos habían participado de forma activa en los incidentes violentos.“Operation Red Card”.Esta operación policial finalizó en Enero de 1987 cuando la policía registró los hogares de 67 jóvenes presuntamente miembros de la firm del Birmingham City “Zulu Warriors”. 49 de ellos fueron encontrados culpables de diversos delitos de agresiones y amenazas, daños a la propiedad pública… 15 de los detenidos fueron condenados a penas que oscilaron entre los 3 meses y los 2 años y medio de prisión.“Operation Full-Time”.Paralela a la operación contra seguidores del Birmingham, la policía británica llevaba a cabo otra operación, esta vez en Londres y contra seguidores del West Ham y del Millwall. 25 personas fueron detenidas tras una investigación que duró 5 meses. Cuando 6 meses más tarde se concretaron los cargos contra 7 hooligans del Millwall y estos fueron llevados a juicio, no se encontró evidencia alguna que los relacionara con las imputaciones establecidas por la policía y el caso fue sobreseido.“Operation Wild Boar”.Tras 5 meses de infiltración llevada a cabo por 4 policías, 11 jóvenes fueron detenidos por participar en hechos violentos llevados a cabos por la firm de casuals del Leeds, la “Leeds Service Crew”. Tras más de 2 meses de vistas, 6 miembros de la firm del Leeds fueron condenados a 3 años, otros 2 de ellos fueron condenados a 2 años y medio de prisión y 1 de ellos fue condenado a 8 meses. Otro joven recibió una condena de internamiento durante 15 meses en un reformatorio. El capo de la firm, conocido como “El General” por su pasado como paracaidista del ejército británico, fue condenado a 4 años de cárcel, aunque se le detectó que sufría un síndrome post-traumático debido a su participación en la Guerra de Las Malvinas y fue internado en una institución psiquiátrica.“Operation White Horse and Back Yard”.El 27 de Abril de 1987, 46 jóvenes fueron arrestados en sudeste de Inglaterra. La mayoría de ellos eran seguidores del Cristal Palace (32) aunque también se arrestaron a miembros de la Inter City Firm del West Ham (14). Todos los cargos presentados contra ellos fueron sobreseídos debido a la carencia de pruebas en su contra.“Operation Dirty Den”.6 miembros de Bushwhackers del Millwall fueron arrestados en Abril de 1988 por varios delitos de lesiones y amenazas. 4 de ellos fueron puestos en libertad tras 3 meses de juicios, pero 2 de ellos fueron encontrados culpables y enviados a prisión.“Operation Spoonbill”.Después del registro de 18 casas, la policía británica detuvo a 8 seguidores del Luton en Marzo de 1988 a los que se les acusaba de pertenecer a un grupo de casuals llamado “MIGS” y de participar en diversas agresiones y haber provocado altercados públicos. Los detenidos, que contaban entre los 24 y los 38 años, fueron encontrados culpables y enviados a prisión, aunque a 5 de ellos finalmente se les impuso una pena menor.“Operation Growth”.En ese mismo mes, pero en otra localidad inglesa distinta, la policía británica llevó a cabo la operación policial más importante. 250 policías registraron las casas de 67 personas seguidores de los Wolves, aunque las posteriores investigaciones elevaron el número de detenidos a 77, con edades comprendidas entre los 17 y los 36 años. Los cargos que se presentaron contra ellos fueron los de conspiración para la perpetración de actos delictivos, desórdenes públicos y lesiones. En Diciembre de ese mismo año, 65 de ellos fueron encontrados culpables, ingresando en prisión de forma inmediata 40 de ellos. Todos los acusados recibieron una condena adicional de 5 años que les imposibilitaba acudir a un campo de fútbol.“Operation Omega”.25 seguidores del Manchester City fueron detenidos en Abril de 1988 después de una operación de infiltración que duró 6 meses. Todos ellos eran miembros de una firm casual conocida como “The Guvnors”. En los registros domiciliarios posteriores se les encontró diversas armas.“Operation Gamma”.Otra firm que sufrió una operación policial en su contra fue la del Bolton Wanderers. En Mayo de 1990, 34 miembros de dicha firm fueron encontrados culpables de diversos cargos y 9 de ellos fueron sentenciados a 3 años de prisión.“Operation Manchester United”.En Noviembre de 1990, 33 hogares de miembros de la Red Army fueron registrados por la policía británica y se presentaron diversos cargos contra ellos.Las conclusiones que se pueden extraer de todas estas operaciones es que en multitud de casos el esfuerzo realizado por la policía no ha servido para nada, bien porque las pruebas presentadas eran ridículas, bien porque no existían dichas pruebas o porque los infiltrados habían promovido o participado directamente en muchos de los actos violentos cometidos.

Política y Casualismo

Una de las cuestiones que menos se ha tratado dentro del casualismo son las implicaciones políticas del mismo. La política ha sido vista como un aspecto secundario e insignificante dentro del movimiento casual. Todas las personas que han abordado el tema desde un punto de vista periodístico no le han prestado la menor atención, puesto que consideran el casualismo como un fenómeno exclusivamente ligado al fútbol y que fuera de este, ningún otro tema tiene resonancia alguna. Y cuando se han ocupado del tema ha sido desde una óptica sensacionalista y únicamente haciendo referencia a la relación existente entre Chelsea Headhunters y Combat 18. Afortunadamente hay más “vida política” en el casualismo a parte de Headhunters.¿Está la política al margen del casualismo?Se dice que si una mentira o un tópico se repiten muchas veces, la mentira o el tópico terminan por configurar y deformar la realidad sobre lo que se está tratando. Y esto ha ocurrido con el tema de que “la política es ajena de las gradas británicas” y que el movimiento casual no ha recibido influencia política alguna o se ha formado firm alguna bajo parámetros políticos. Y esto, cuanto menos, es equivocado.Resulta difícil creer que en las fechas en las que surge el casualismo como tal dentro de las gradas británicas, con la presencia de skinheads dentro de estas gradas (y el consiguiente paso de muchos de ellos al casualismo) y el incipiente auge que por aquellas fechas tenía el National Front inglés, la política no influyera en grado alguno dentro de las gradas inglesas.El caso más elocuente es el del Chelsea, un club que contaba con una hinchada considerada tradicionalmente como “lealista y racista” y cuyos grupos de animación más radicales han tenido por bandera estas ideas. Es evidente que se ha estereotipado bastante la filiación política de la hinchada del club londinense, pero también es evidente que sus seguidores han facilitado la labor. Desde sus inicios, Chelsea Headhunters ha sido una firm que ha manifestado claramente una opción política: el lealismo. Esta ha sido la ideología del grupo desde sus inicios y el hecho de que muchos de sus miembros se consideren o simpaticen con el NS no puede dejar a un lado la ideología principal del grupo. Por ello, Chelsea Headhunters no tuvo reparo alguno en hermanarse con otras hinchadas que hacían del lealismo su bandera de enganche: la del Glasgow Rangers escocés y la del Lindfield Norirlandés, conociéndose tal hermanamiento como los “Blues Brothers” (azul es el color de la indumentaria de los tres equipos, pero también es el color tradicional de los lealistas protestantes).A pesar de que se ha producido una considerable manipulación y se ha sobredimensionado enormemente la repercusión de tendencias nacionalistas extremas dentro de la hinchada del Chelsea, es evidente también que los vínculos con la organización Combat 18 son claros, llegándose a producirse una confusa identificación entre ambas organizaciones (muchos son los que se refieren a Combat 18 como un apéndice de los hools del Chelsea; o al contrario, los hools del Chelsea son un apéndice de la organización política Combat 18). Y no hace falta mencionar el pasado político (o el presente) de algunos de los miembros más reconocidos de Chelsea Headhunters tales como Andy “Nightmare” Frain o Stuart Glass.Pero no hay que capitalizar la influencia de la política dentro de las firms británicas a la existencia de miembros de C18 entre dichas firms, o a Chelsea Headhunters. El fenómeno también se ha producido entre sus vecinos del Millwall, incluso antes de la aparición del casualismo (entre los miembros de la F-Troop), o entre firms de clubs norteños como el Oldham, Leeds, Newcastle… Y la prueba palpable de que la política está presente en las gradas británicas la podemos extraer de los episodios puntuales de violencia racista que se producen en Inglaterra (como el caso de los disturbios de Oldham en 1995) en los que la propia policía advertía de la numerosa presencia de hooligans entre los alborotadores.Si la existencia de un racismo latente y un nacionalismo cargado de tintes xenófobos es una constante entre muchas firms inglesas, tampoco hay que despreciar los intentos de una politización de carácter izquierdista, promovida desde algunas firms norteñas (caso del Manchester, Liverpool) o medios de comunicación que han promovido una especie de unión racial en torno a los colores del equipo en contraposición de una pretendida visión de algunas firms del hooliganismo como un reducto exclusivo para blancos ingleses, caso de la Inter City Firm de Cass Pennant, o los Zulu’s Warriors del Birmimghan City... A pesar de que entre estos grupos fue, ha sido y es notoria la presencia de casuals ligados a partidos ingleses de extrema derecha. Este interés por la “izquierdización” del movimiento contó con un gran apoyo entre la publicación “The End”, un fanzine que se ocupaba de la escena casual inglesa y que gozó de un status de culto entre los casuals británicos.Y de igual manera que el lealismo protestante ha sido una bandera esgrimida por la inmensa mayoría de firms inglesas (con su reflejo en la vecina Escocia en firms como la Inter City Firm del Glasgow Rangers o la Casual Soccer Firm del Heart of Midlothian) el nacionalismo separatista y el apoyo al IRA también ha contado con sus apoyos, caso del Celtic Soccer Crew del Celtic de Glasgow y del Capital City Service del Hibernian, con el apoyo tácito de sus vecinos ingleses de la Red Army del Manchester United y entre ciertos sectores de la hinchada del Liverpool.Este proceso de “izquierdización” del movimiento fracasó en su momento, si bien no se puede negar que existan tales tendencias entre grupos de las diversas hinchadas inglesas, imponiéndose una cierta aureola de que los grupos hooligans ingleses se encuentran dentro del círculo de influencia de la extrema derecha inglesa.No obstante, no podemos caer en la burda simplificación de firm inglesa = grupo de extrema derecha, porque no responde a la realidad. Pero si que es cierto que la “balanza política” está inclinada hacia un lado.Headhunters: Casualismo y política en las gradas del Chelsea.El grupo que se ha caracterizado por una politización más clara ha sido Headhunters. Y este fenómeno, aunque ha tenido eco en Inglaterra, paradójicamente ha influenciado a más firms hooligans fuera de Inglaterra que dentro de la misma Inglaterra.La introducción de la política en las gradas de Stamford Bridge hay que buscarla a medidados de los 70, cuando se produce la politización de los skinheads. The Kings Road es una zona relativamente cercana al campo del Chelsea y durante esa época fue un punto de reunión para los skins londinenses. Y fue en esa época cuando muchos de los miembros de la vieja guardia de Headhunters comenzaron su militancia en Headhunters y en organizaciones políticas tales como el National Front y el British Movement.Este desarrollo de los hechos produjo un fenómeno que en España ha tenido el reflejo más claro: los nuevos miembros de cada grupo han adoptado las ideas políticas y la estética de los miembros más veteranos. El que en los inicios de Headhunters hubiera skinheads nacionalistas entre sus filas, motivó que más skinheads se sintieran atraídos por la pertenencia a Headhunters, capitalizando la evolución estética e ideológica del grupo.Headhunters estuvo liderada desde su fundación hasta mediados de los 80 por Steven Hickmott, época en la que había aproximadamente unas 200 personas vinculadas al grupo. Steve Hickmott fue detenido tras la primera operación policial de infiltración dentro de grupos hooligans y condenado a 10 años de prisión.El relevo de Steven Hickmott fue tomado por Chris “Chubby” Henderson, cantante del grupo Combat 84. Chubby, junto a Stuart Glass, fue detenido en otra operación policial en 1987 y poco después dejó el grupo para instalarse en Tailandia, donde regenta un bar en compañía de su esposa… tailandesa.Tras unos años en los que la actividad del grupo decayó, a principios de los 90 Tony Covele tomó el mando de Headhunters en la que puede ser la etapa más violenta del grupo y en la que adquirió más notoriedad frente al resto de firms inglesas. Headhunters no sólo lideró la violencia en las gradas inglesas durante los 90, sino que fijó la línea de comportamiento de los seguidores ingleses en sus desplazamientos para presenciar partidos de la selección nacional. Como caso anecdótico, en un partido que enfrentó a Holanda e Inglaterra en la ciudad de Rotterdam en 1994, los incidentes no se iniciaron por parte de los seguidores ingleses hasta la llegada de Tony Covele junto a más miembros de Headhunters.Durante esta fecha, la politización del grupo es más evidente aún, así como unas relaciones más sólidas con miembros de las firms del Glasgow Rangers y del Lindfield de Belfast. En 1994 Headhunters emprendió una campaña contra los miembros del Chelsea Independent Supporters Association (CISA) que apoyaban las campañas anti-racistas emprendidas por la federación inglesa de fútbol. El punto culminante de esta campaña fue la agresión a 4 miembros del CISA en Agosto de 1994, que resultaron heridos graves.La presencia de miembros de Headhunters (junto a miembros de C18) en actos políticos era cada vez mayor y más habitual y esto atrajo la atención del periodismo sensacionalista. Donal McIntyre, un periodista que trabajaba para la BBC, logró ganarse la confianza de Jason Marriner (uno de los capos de Headhunters) e infiltrarse de su mano en el grupo. Tras las grabaciones realizadas por cámara oculta, se produjo una nueva operación policial contra Headhunters y contra algunos de sus miembros, tales como Jason Marriner y Andy Frain.Pero el caso de Headhunters no es el único de un grupo casual inglés que mantiene buenas relaciones o que tiene miembros en la organización C18. Casuals del Oldham, Newcastle, Leeds, Reading también han mantenido una relación fluida con C18. De hecho, la policía inglesa culpa a miembros de diversas firms hooligans y de C18 de estar detrás de los graves disturbios raciales que se produjeron en la ciudad inglesa de Oldham en 1995.Oldham: la unión de las firms norteñas.El caso de Oldham es bastante elocuente del calado que el racismo y el nacionalismo inglés tienen entre las firms hooligans. Para situarnos: Oldham es una ciudad al norte de Inglaterra con una población inmigrante (como ocurre en toda la isla) creciente y pujante. La población inmigrante de dicha ciudad es principalmente asiática y como está ocurriendo en toda Inglaterra, cada vez es más hóstil y agresiva hacia la población inglesa.Esta actitud agresiva de la población inmigrante hacia la población inglesa ha motivado que se hayan creado en muchas ciudades inglesas zonas denominadas como “no-go areas for whites” (zonas en las que no pueden entrar blancos). En 2001, el pensionista de 76 años Walter Chamberlain tuvo la mala fortuna de adentrarse dentro de una de estas zonas de Oldham tras volver de asistir a un partido de rugby. Fue atacado por una banda de asiáticos y murió por la paliza.Este hecho desplegó una ola de violencia racial en la que se involucraron activamente los Fine Young Casuals (la firm del Oldham Athletic) y miembros de C18, pero que además contaron con el apoyo de casuals del Stoke City, Stockport, Huddersfield, Manchester City y Burnley entre otros. Apoyo que no fue puntual en lo que a las horas posteriores al incidente se refiere: una semana después del asesinato del anciano británico, el Stoke City jugaba con el Oldham. Antes del partido, unos 400 casuals de la Naughty Forty del Stoke City atravesaron la zona asiática de Oldham destrozando todo lo que se encontraban a su paso. Al finalizar el partido se unieron a los casuals del Oldham para marchar de nuevo y enfrentarse a las bandas asiáticas. Los incidentes se sucedieron durante días posteriores y en todos ellos participaron miembros de la firm del Oldham y de sus camaradas del Stockport.Las autoridades inglesas extrajeron una lección de todos estos incidentes: C18 fue capaz de movilizar a más de un centenar de hooligans de diferentes equipos y ciudades para enfrentarse a las bandas asiáticas; parte de la población blanca de Oldham se unió o apoyó decididamente a estos grupos; la unión entre hooligans se produjo, tanto entre grupos que siempre habían conservado una gran amistad (Oldham y Stockport, por ejemplo) como también entre grupos que no guardaban buenas relaciones.Dublín, 1995: el casualismo lealista se une frente a Irlanda.Decenas de casuals ingleses, escoceses y norirlandeses lealistas, encabezados por miembros de Headhunters, se encontraban detrás de los graves incidentes que sucedieron en Dublín en 1995 entre seguidores ingleses e irlandeses. Incidentes que según la policía inglesa fueron planificados y liderados por miembros de C18.Si bien en el caso de Oldham fueron las firms norteñas (calificadas en el imaginario popular como de “izquierdistas” en su globalidad) las que protagonizaron los incidentes, en el caso de Dublín fueron miembros de firms sureñas, especialmente de Londres, las que se involucraron en los disturbios (más el apoyo de seguidores del Glasgow Rangers, Hearts y Lindfield). Y así seguidores del Chelsea, Millwall, Charlton, Sunderland, Reading, Postmouth… ese día estaban compartiendo grada en Dublín contra sus enemigos más odiados.¿Sólo es el C18?Quien piense que C18 es la única relación existente entre el casualismo y la política, anda totalmente equivocado. Esta vinculación entre política-casualismo no es patrimonio exclusivo de C18. No son pocos los casuals británicos que han mostrado su apoyo (en actos o manifestaciones) a partidos como el NF, BNP o el British Movement, así como han ejercido muchas veces de servicio de seguridad durante los actos organizados por dichos partidos. Pero la relación entre política-casualismo abarca una implicación mayor y en una dirección un tanto diferente: el lealismo.Ya hemos indicado que el lealismo ha sido la bandera representativa de la inmensa mayoría de firms casuals inglesas, si descontamos a miembros del Liverpool y Manchester United (así como grupos menores de otras hinchadas), hinchadas que siempre se han caracterizado por su carácter “católico” (al contrario que sus vecinos del Manchester City o del Everton).Este posicionamiento lealista y el culto a la violencia entre los casuals ingleses tiene el reflejo en las simpatías que grupos terroristas lealistas como el UVF o el UDA despiertan entre las firms inglesas, llegándose el caso de que algunos de sus miembros hayan pasado a militar dentro del UVF. Casos anecdóticos por lo más, pero que no dejan de mostrar el grado de sintonía entre ambos fenómenos (el lealismo y el casualismo) a pesar de que algunos se empeñen en indicar que el casualismo “sólo es violencia motiva por cuestiones futbolísticas y ropa cara”.

Cabrones de gatillo fácil

El pasado 23 de Noviembre tenía lugar en el estadio del PSG uno de los hechos más graves que se han producido dentro de las gradas europeas: el asesinato de un joven seguidor del PSG. Pero al contrario que otros luctuosos sucesos, esta vez el asesino no era seguidor de otro club, no pertenecía a una hinchada violenta, no era un extremista político: el asesino ha sido un POLICÍA.El 23 de Noviembre pasado tenía lugar en París la celebración del encuentro de copa de la UEFA entre el PSG y el Hapoel Tel-Aviv. Al término de este encuentro, un policía acaba, de un certero tiro en el corazón, con la vida de Julien Quemener, joven seguidor del PSG de origen bretón, disparo que también terminaba hiriendo gravemente a Mounir Bouchaer, también seguidor del PSG, de origen magrebí y amigo del asesinado.Inmediatamente la prensa, la policía (a instancias políticas) y la clase política francesa (con el apoyo de todas las ratas de cloaca que transitan entre ongs varias, tales como “SOS Racisme”) emprenden una impresionante campaña de manipulación y distorsión de todo lo acontecido en los alrededores del campo parisino.De esta campaña de manipulación se establece un guión de lo acontecido en el que el asesinado, Julien Quemener, adopta el papel de villano, y su asesino, Antoine Gramomort, el de héroe. Guión que es repetido hasta la saciedad en los periódicos e informativos galos (con su correspondiente eco en los medios de comunicación europeos) para intentar imponer una “versión” que poco tiene que ver con lo acontecido esa noche del 23 de Noviembre en París, y menos aún con la personalidad del asesinado y la supuesta “responsabilidad” de los grupos de animación del PSG.Una mentira tras otra.El punto fuerte de toda esta manipulación gira en torno a una “realidad indiscutible”: Julien, junto a casi dos centenares de hooligans neo-nazis, estaban linchando a un pobre aficionado judío y a un policía de paisano que había acudido en ayuda del desdichado aficionado judío. Y esto había ocurrido porque Julien, como las otras 149 personas participantes en el linchamiento del indefenso aficionado judío, era un hooligan neonazi que había sido alentado por Jean Marine Le Pen para dar caza a todos los judíos que acudiesen al partido.Las frases con las que he descrito el suceso no se producen en un arranque de ironía o sarcasmo, sino en un reflejo de lo que han escrito los medios de comunicación franceses sobre el asunto: Julien ha pasado de ser un simple seguidor del PSG a poco menos que ser uno de los hooligans más peligrosos de Francia; un intercambio de insultos entre varias personas se ha convertido en una de las peleas campales más violentas de toda la historia del hooliganismo; un hecho anecdótico de “violencia deportiva” se ha convertido en una acción de violencia urbana urdida en los calabozos y mazmorras de la sede parisina del Frente Nacional. Y todo ello pasando por encima de la memoria de un joven asesinado y de la verdad de todo lo acontecido.Pero las mentiras caen por su propio peso, y en este caso poco a poco todo va saliendo a la luz. Si Julien hubiera sido un violento hooligan, hubiera estado ligado al Frente Nacional, o se le pudiera relacionar con cualquier grupo racista, no se habría llegado nunca a ver la luz. Pero resulta que Julien Quemener, no sólo no era racista, ni neo-nazi, ni miembro de Paris Casuals; no sólo no estaba fichado por la policía francesa como perteneciente a grupo hooligan o político alguno, sino que ni tan siquiera se había visto envuelto en acto violento alguno y la relación que mantenía con los grupos de animación del PSG no distaba más allá de la atracción que muchos jóvenes sienten por los colores de su equipo, sin llegar más lejos. Además, dato curioso al tratarse de un “supuesto neonazi”, Julien Quemener fue asesinado en compañía de su amigo Mounir Bouchaer, de origen magrebí. Algo ciertamente curioso. Y para convertir en más rocambolesca aún toda esta historia, el asesino de Julien Quemener, era un policía de raza negra: Antoine Gramomort.Otro aspecto curioso de todo este hecho es que la “supuesta agresión multitudinaria” se produce en una zona del campo en el que no tienen presencia alguna los hooligans parisinos y en la que en esa hora había una fuerte presencia policial (no en vano el encuentro había sido declarado de alto riesgo).Ni un guionista de cine hubiera soñado con un guión tan perfecto: hordas de neonazis intentan acabar cobarde y salvajemente con la vida de un indefenso seguidor del Hapoel Tel-Aviv que había llegado desde Israel para ver el partido. Ante este ataque brutal aparece en escena un policía negro que a duras pena repele el ataque de las hordas racistas, con tan mala fortuna que mata “accidentalmente” a uno de estos salvajes (que por otro lado le estaba bien empleado, todo hay que decirlo) a pesar de que había insistido durante media hora larga que era policía y que se alejaran (todo esto mientras los hooligans del PSG apaleaban, apuñalaban, le tiraban vallas, sillas, un coche, un contenedor y un semáforo, según se desprende de la versión del ministro Sarkozy).Pero claro, resulta que no hay una agresión multitudinaria (si por agresión multitudinaria entendemos un intercambio de insultos entre los seguidores franceses y el judío); resulta que la multitud de 150 personas son 3; resulta que el joven judío venido de Israel ha nacido en Francia y casi con toda seguridad no ha pisado Israel en su vida (a pesar de ello el gobierno de Israel ha felicitado y tiene previsto condecorar al policía francés); resulta que los violentos hooligans son simples seguidores de un club de fútbol; resulta que entre los fanáticos hooligans neonazis hay un moro; resulta que el policía no se identifica en ningún momento (la grabación de las cámaras del establecimiento donde ocurrieron los hechos lo han puesto de manifiesto) y no sólo eso, sino que tras lanzar una bomba de gases lacrimógenos a los seguidores franceses efectúa un disparo a bocajarro a menos de 4 metros de distancia, sin que nadie hubiera hecho el ademán tan siquiera de atacarlo.Es evidente que la realidad de lo ocurrido y la “versión oficial” difieren un poco. Pero tampoco importa mucho. Tengamos en cuenta que Antoine Gramomort es un ejemplar funcionario del estado, siempre presto a hacer cumplir la ley, a pesar de que está a la espera de la ejecución firme de una condena a 5 años de prisión y al pago de una elevada sanción por haber fingido un secuestro y una violación durante tal secuestro. Y es que a veces se eligen a los protagonistas con demasiadas prisas y estos no cumplen las exigencias del guión.Represión contra Boulogne Boys.Este suceso además ha motivado que se inicie una campaña de represión feroz contra los miembros del grupo Boulogne Boys del PSG y otros grupos de seguidores, especialmente contra Paris Casuals. De hecho, las autoridades galas están elaborando una serie de medidas destinadas a prohibir la asistencia a eventos deportivos a ciertos grupos de animación… Siempre y cuando estos grupos de animación tengan o se les vincule a una ideología determinada.La movilización de BB, PC y otros grupos no se ha hecho esperar y por todos los medios están intentando que se conozca la realidad de lo ocurrido. Así, el pasado 3 de Diciembre tuvo lugar una manifestación a la que acudieron más de 1200 personas, que bajo un silencio sepulcral, y en compañía de los padres de Julien, demandaron justicia.La situación en torno a las gradas parisinas es bastante tensa y el temor de muchos es que todo desemboque en una explosión de violencia incontrolada ante las injusticias que se están cometiendo, en primera instancia con Julien Quemener y sus familiares, y en segunda, con todos sus compañeros de grada.Por nuestra parte intentaremos manteneros informados sobre todo lo que vaya aconteciendo en torno a este caso. Para más información podéis consultar en las siguientes páginas webs todo lo relacionado con este hecho.Justicia para Julienhttp://main.justicepourjulien.fr/Paris Casualshttp://www.pariscasuals.com/Boulogne Boyshttp://boulogne-boys.org/Igualmente solicitamos a todos aquellos que están haciendo una causa política de todo este hecho, que cesen en tal campaña. Simplemente han asesinado a un joven seguidor de un club de fútbol (que no es poco). Así que por favor, no vamos a colocar a Julien en tal o cual ideología, en éste o en aquel grupo. Tengamos un mínimo de decoro. Algo de lo que no pueden presumir las autoridades francesas y judías.

La parodia del casualismo

En muchas ocasiones, el escuchar al personal opinando sobre casualismo es poco menos que asistir a un circo: cada uno da una opinión más enrevesada, en un intento de un “más difícil todavía”. Para ser sincero no entiendo porque ese afán de enredar todo y de no ser claros y concisos con una cultura urbana que ronda las tres décadas de existencia.Ser un casual: como pasar desapercibido.Una de las cuestiones sobre las que más se debate en torno al casualismo es la concepción del casualismo como “pasar desapercibido”. Y todo lo que no sea pasar desapercibido, no tiene lugar dentro del casualismo.Así algunos se aventuran a decir que ser “casual” es seguir la corriente estética más de moda en según que ciudad, para pasar desapercibido entre la masa. Otros entienden que si hay que pasar desapercibido, entonces lo que hay que hacer es tirar de ropa de mercadillo, “del carrefour” y dejarse de otro tipo de marcas.Es curioso que los que debaten, más opinan, más “ideas aportan” a esta pretendida concepción del casualismo, son aquellos que no se sienten partícipes de él. O más aún: aborrecen públicamente de esta concepción estética.Es preciso dejar por sentado, por si ya no lo han hecho suficientes voces, con bastante más autoridad y conocimiento del tema que servidor, que el casualismo NO ES PASAR DESAPERCIBIDO. El casualismo es una corriente estética que arranca desde finales de los 70 y que, a parte de una tendencia estética, mantiene una estrecha relación con el mundo de las gradas y que tiene ciertas tendencias musicales asimiladas como “pertenecientes al casualismo”.No es por tanto el sentido del casualismo el pasar desapercibido ante la policía ni ante las “firms rivales”. Quizás en España pueda observarse como un absurdo el definirse como un “casual”, debido a la falta de tradición, al desconocimiento generalizado de esta cultura urbana y al cúmulo de tópicos y clichés erróneos que se tienen sobre el casualismo. Pero no lo es así en Inglaterra, donde es una “cultura urbana” perfectamente definida y reconocible (con los inconvenientes que ello conlleva a la hora de acceder a determinadas zonas de ocio).Ser un casual: como uniformarse correctamente.Otra de las parodias en las que está cayendo el casualismo, y que en España puede convertirse en una parodia elevada al cuadrado dada la capacidad que tenemos en nuestro país para adoptar y deformar las cosas a nuestro antojo, es la “uniformidad estética”.Si precisamente una de las cuestiones que más ha posibilitado el desarrollo del casualismo y su evolución y supervivencia a lo largo del tiempo es el afán de personalidad y gusto por una estética individualizada de sus primeros miembros, de, tirando de terminología inglesa, los “old faces”.Evidentemente han existido artículos, marcas y hasta corrientes estéticas dentro del casualismo que se han seguido “en masa”. Pero actualmente no es que exista devoción por un modelo de zapatillas, por una parka o un jersey. No. Lo que se pretende es crear una uniformidad sin personalidad alguna, cayendo en el mismo error que ya cometió la cultura skin en su momento.Los motivos de esto pueden encontrarse en varias cuestiones, pero principalmente pueden hallarse en la estandarización de la estética a través de los medios de comunicación ingleses, con su fijación monotemática en marcas como Stone Island, Burberry y Aquascutum. La aparición de películas como “Hooligan” han hecho un flaco favor al movimiento (en el aspecto estético y en muchos otros) y así no es extraño ver en Inglaterra a grupos de chavalillos menores de 20 años uniformados con gorrita Aquascutum, parka Stone Island y jersey Burberry. Todo lo que esté fuera de estos cánones estéticos es desechado como “no perteneciente al casualismo”.No deja de ser sintomático el desprecio generalizado expresado por veteranos dentro de las gradas británicas por las nuevas tendencias y por marcas como Stone Island. Desprecio que viene motivado por la estandarización y homogeneidad de la estética casual.Hay que tener en cuenta que cuando una estética se estandariza, cuando se recurre a la uniformidad en una cultura urbana que precisamente prima la elegancia, la diversidad estética y la personalidad, su final está muy cerca. O al menos el hecho de que se convierta en una parodia de lo que realmente tiene que ser.Ser un casual: como hacer el garrulo.Otro de los absurdos que rodea la escena casual en España es el de la gente que, con una estética llamémosle pseudo-skinhead-futbolera, dicen ser “casuals”.Es la gente que se coloca tras una pancarta con un claro y llamativo “Casuals” y se visten con pantalones militares, sudaderas lonsdale, gorritas adidas o umbro y, claro está, futboleras adidas.O los que van más allá, “profundizan más en la estética” y cambian la gorra adidas por burberry de imitación, los mimetas por rangers negros y la sudadera lonsdale por umbro, en un alarde de más personalidad.Incluso tenemos los que “rizan el rizo” y no dudan en comprarse parches con el logo “casuals” para adornar sus bombers.Por no olvidarnos del chándal nike, sudadera "El niño" o "No Fear", cordones de oro y zapatillas de muelles (eso sí, la gorrita no puede faltar tampoco). Y es que “de todo hay en la viña del señor”.Esto tenía su lógica en los 90, cuando la peña se dejaba crecer el pelo, se compraba unas futboleras y arrinconaba las Doc Martens. Renovar el armario era bastante costoso y difícil, así que seguía uno tirando de Lonsdale, Ben Sherman y demás complementos de la “skinhead clothing”. Y a la hora definirse (o definirle) se consideraba uno “casual”. Y no se le caía la cara de vergüenza.Pero a día de hoy, las garruladas y catetadas de este calibre, deberían estar fuera de lugar.Así que si queremos tener un escena mínimamente decente y centrada en los orígenes y la razón de ser del casualismo, lo primero que deberíamos hacer es corregir lo anteriormente mencionado.

La escena casual en Portugal

Como ocurre en la mayoría de los países europeos, la cultura casual está creciendo en Portugal. Este crecimiento está motivado por diversos factores, que se repiten de igual manera en otros países: aumento de la represión policial, escisiones dentro de los grupos más importantes, nuevos planteamientos dentro de la “vieja guardia” de cada grupo con respecto a la tradicional estética ultra… Algo que, en su esencia, no es problemático si no se convierte en una simple moda.En Portugal, como ocurre en España, no existe mucha gente involucrada en la escena casual, siendo algo lógico dentro de la tendencia natural de los países del ámbito cultural latino de estar más relacionados con la estética ultra "a la italiana”.
Tampoco hay que viajar mucho en el tiempo para encontrar las primeras referencias a la cultura casual en las gradas portuguesas, ya que éstas datan de mediados de los 90.Grupos casuals.Sin embargo, dentro de los grupos de los equipos más importantes si existen ciertas facciones o pequeños grupos que siguen una tendencia puramente casual. De todos estos grupos, el más destacado quizás es No Name Boys, del Benfica, un grupo que rehuye de cualquier relación con la policía y que plantean sus desplazamientos al margen de los oficiales del resto de seguidores (los viajes se realizan en coches y furgonetas particulares). Es el grupo que más gente tiene vinculada a una estética casual.Al igual que No Name Boys, existen secciones de grupos vinculados al casualismo, caso del Boavista y del Oporto, así como ciertos grupos desligados del resto de grupos ultras y que se mueven de una forma autosuficiente, caso del Sporting de Lisboa.Estética.En lo que se refiere al aspecto estético, Portugal es un país que goza de cierta falta personalidad estética (al igual que ocurre con España) y los patrones estéticos que se siguen son los que se marcan en las islas y dentro del espectro más “clásico” en lo que a marcas se refiere. Burberry, Lacoste, Hackett, Ralph Lauren y en menor medida Stone Island son las marcas de ropa más utilizadas en Portugal.
En lo que a calzado se refiere, Adidas y Rockport monopolizan la escena casual portuguesa, junto a las típicas gorras Burberry y Aquascutum.Política en las gradas portuguesas.Con respecto a la política, no es algo a lo que se dé mucha importancia dentro de las gradas portuguesas. Aún así, y como ocurre en España, las implicaciones políticas de la escena casual portuguesa generalmente viran a la derecha (entiéndase por derecha en sentido generalista y minimalista dentro de una dicotonomía política izquierda-derecha).A pesar de ello hay grupos que mantienen una reconocida tendencia política de extrema derecha, caso del Grupo 1143 del Sporting de Lisboa; o de planteamientos izquierdistas (minoritarios en las gradas portuguesas) como el caso del Gruppo ultra del Estoril o entre determinados miembros de los No Name Boys.Pero por lo demás, la presencia de la política entre las gradas portuguesas tiene una importancia secundaria.Artículo elaborado con la colaboración de R. M de PortoLads CF

Animo Gazza

Uno de los mejores centrocampistas que ha dado el fútbol inglés, Paul Gascoigne, fue operado de urgencia el pasado 28 de Mayo, debido a una dolencia provocada por una úlcera de estómago durante la celebración de su 40 cumpleaños en su localidad natal, la ciudad inglesa de Gateshead.Paul Gascoigne disfrutó de sus mejores años de fútbol en sus comienzos en el Newcastle inglés, del que pasó al Tottenham Hotspur en 1988 por una cantidad que en su día fue considerada todo un record: 2 millones de libras.De los Spurs dio el salto a la Lazio en 1992 en la que permaneció 3 temporadas y en la que dejó un grato recuerdo entre sus seguidores, especialmente en la Curva Nord, a pesar de que su juego no fue excesivamente brillante. De ésta etapa queda para el recuerdo su gol a la Roma en el último minuto, lo que le valió el triunfo a la Lazio y una frase que pasará a la posterioridad: “No me adapté bien a Italia porque era un país demasiado extranjero”.Su vuelta a las islas británicas se realizó a través del Glasgow Rangers, en el que vivió una etapa dorada, alcanzando dos ligas escocesas y siendo nombrado en su primer año en la liga escocesa como mejor jugador de la Scottish Premier League. Para la hinchada de Ibrox Park, como ocurrió en el Newcastle, Tottenham y la Lazio, se convirtió en un mito.Pero fue en Escocia, paradójicamente, donde éste “hooligan metido a futbolista” comenzó su declive. Sus problemas con el alcohol fueron cada vez más serios; sus peleas nocturnas se multiplicaron; su estado de forma se descuidó; e incluso fue sancionado por su club (aunque se ganó la devoción eterna por parte de la hinchada lealista y de la Inter City Firm del Glasgow Rangers por tal hecho) por dirigirse a la afición del Celtic de Glasgow, tras marcarles un gol durante un derby en 1998, imitando el uso de una flauta (símbolo de una clara connotación lealista).Precisamente en ese año fue expulsado de la concentración de la selección Inglesa en España, por sus borracheras y broncas continuas, lo que le valió perderse el Mundial de Francia. A partir de este momento, su carrera como futbolista profesional pasó a un segundo plano, a pesar de su periplo por el Boro, Everton, Burnley y Boston United, quedando en un primer plano su faceta de “hooligan”: borracheras, peleas, sanciones… jalonaron sus días hasta el final de su carrera como futbolista, llegando incluso a pelearse con Liam Gallagher, miembro de la banda musical Oasis, en un pub de Londres.

Casuals: La tribu perdida de Gran Bretaña

A continuación os dejo con un artículo periodístico que se colgó en nuestro foro privado y que creo que es bastante interesante.Casuals: La Tribu perdida de Gran Bretaña.Vestían bien y peleaban sucio, pero su impacto en la moda ha sido ignorado. Ahora regresan...a las librerías.Por Barry Didcock.Eran los días en los que la sed de violencia se unió al amor a la moda; días en los que los fans del fútbol se peleaban unos con otros en sangrientas batallas; días en los que se forjo uno de los movimientos jóvenes mas controvertidos de Gran Bretaña, cuyo impacto ha sido borrado de la historia por comentaristas incapaces de describir el movimiento con sentido. La profundidad del movimiento casual (y su efecto en Escocia, especialmente en Aberdeen) son recogidos en “Enhorabuena, acabas de conocer a los casuals” un nuevo libro que intenta echar luz sobre el fenómeno, a pesar de que no re-escribirá la historia de la literatura. Su autor, Dan Rivers, es ex miembro de la famosa Aberdeen Soccer Casuals (o la ASC como eran conocidos). Su trayectoria de encontronazos a ostia limpia en las calles y en las gradas desde luego que no harán cambiar de opinión al que creía que los casuals no eran merecedores de un estudio desde el punto de vista cultural.A pesar de ello, hay un pequeño grupo de voces que creen que el legado de los casuals en el fútbol no puede ser ignorado; los que discuten que puedes encontrarlo en cada calle de cada pueblo de Gran Bretaña; que su impacto en la conciencia popular todavía afecta a la manera en la que la sociedad percibe a los jóvenes; y que su influencia puede sentirse en la música que los jóvenes escuchan y en la ropa que llevan. Para Stuart Cosgrove, ejecutivo de televisión, y devoto fan del fútbol, los casuals son la gran subcultura oculta de la vida británica, desapercibida por todo el mundo. “La mayoría de los fans se resienten de su violencia, los sociólogos no pueden pensar en nada interesante que decir de ellos y hasta las marcas que ellos apoyan, como Burberry o Stone Island, solo desean que se vayan” dice. “A diferencia de los punkies y los mods, los casual no tenemos a nadie teorizando para nosotros. La academia debería aprender a amar a los casuals”. El movimiento empezó en los tardíos 70, ostensiblemente cuando los fans del Liverpool siguieron a su equipo a Europa y fueron expuestos a tendencias de ropa que no eran de fácil acceso en Gran Bretaña. Coge marcas como Fila, Lacoste, Burberry y Kappa, añade un toque de peleas y una nueva cultura había nacido. Fue según un sociólogo, antiguo periodista del NME y biografo de Oasis, Paolo Hewitt “Una de las más grandes culturas entre la juventud obrera que jamás había existido” pero debido a que su origen eran las gradas de los campos de fútbol (que eran en aquel entonces dominio de la clase obrera) en lugar de las universidades o escuelas de arte, la razón por la que la prensa no se ocupó de ella.El escritor Phil Thornton, antiguo causual del Manchester United, creció tan harto de leer libros sobre la cultura juvenil británica y del gusto estético ingles que relegaba a los casuals a una frase o párrafo, que escribió su propia visión del movimiento llamada, simplemente, “Casuals”. Según él “tienes muchas cosas escritas sobre los punks y los mods, pero no había nada que hiciese referencia a los casuals”. Como con todos los movimientos juveniles, antes y desde entonces, eran la ropa la que marcaban a los casuals. “Ni siquiera eran seguidos por las revistas de moda” dice Peter Hooton, antiguo líder del grupo indie “The Farm”, el cual editaba un fanzine llamado “The End” a comienzos de los 80 desde la ciudad de Liverpool. Desde sus páginas, Hooton se burlaba de la violencia que se estaba convirtiéndo en una parte muy importante del fútbol británico. Pero en cualquier otro aspecto el era un miembro más de la “casual army”. No empezó con “The End” para iniciar una subcultura (sobre todo era un fan del fútbol) pero iba creciendo su inquietud sobre el rechazo que observaba hacia un movimiento genuino de la clase obrera. “Yo recuerdo a Kevin Sampson (mas tarde el manager de “The Farm” y ahora un escritor) escribiendo a “The Face”, a comienzos de los 80, un artículo sobre los casuals, y lo rechazaron. Dijeron que no había ningún interés en ese tema. Esa era su actitud.” Hooton recuerda su primer roce con el casualismo. “Este tío entró en un pub en Liverpool, fue en el 78 o 79, y tenia un par de deportivas con belcro. Todo el mundo estaba sorprendido. Le dijeron: “¿dónde las conseguiste?” y contesto “Suiza”, y eso fue todo.” Está aceptado que los casuals tienen “Made in Merseyside” grabado en su adn. El equipo mas exitoso en los 70, el Liverpool FC, también dominaban las competiciones europeas desde el 77. Y donde iba el equipo –Roma, Paris, Madrid- los fans les seguían en grandes números, cogiendo artículos de ropa deportiva que no estaban disponibles en Gran Bretaña. A finales de los 70 los fans que visitaban Anfield se daban cuenta de la exótica indumentaria de los fans de Liverpool que iban con chandals y flamantes deportivas. Más tarde, estos fans también adoptarían ropa relacionada con el cricket, caza y hasta el tenis, a través del paso de diversas tendencias dentro de la moda por las gradas. En 1981, el Liverpool ganó su tercera final europea en 5 años al Real Madrid en París. Hooton estuvo en el partido y, como miles de otros fans, viajó en ferry la semana anterior. A parte de fútbol, el tenía las zapatillas en su mente: se había extendido un rumor de que una tienda de Paris llamada “The Adidas Centre”, vendía zapatillas que no se vendían en ningun otro lugar. Era el Santo Grial para Hooton y cientos de otros Scouse casuals. Se pasaron todo el fin de semana buscándola. “Era un mito, no creo que existiera”, dijo. “Pero el lunes por la mañana todas las tiendas de deporte en Paris habían cerrado o tenían gorilas en las puertas”. Las marcas tan amadas por los casuals no están tan entusiasmadas vínculo. “Tienes todas estas marcas como Prada, Burberry, Armani y ninguna quiere tener nada que ver por la violencia en el futbol”, dice Hewitt. “Por otra parte hacen millones gracias a ello”. Examina hoy en día las industrias de la ropa de ocio, y encontrarás operaciones multi-millonarias alimentadas por el apetito por deportivas, que son el resultado directo del amor de los casuals por las marcas. Las estanterías de cualquier tienda de deportes están llenas deportivas retro como las Stan Smiths o las Puma G Vilas. El mes anterior, el jefe ejecutivo de Burberry, Rose Marie Bravo, dijo que la adopción de la marca por los “chavs”, el equivalente ingles de los canis, probablemente no había ayudado al rendimiento de la marca en Gran Bretaña.Algunos de los estudios han intentado relacionar la adopción de marcas como Pringle, Aquascutum o Barbour como un símbolo de aspiración. “Yo siempre he pensado que eso eran gilipolleces”, dice Thornton. “Esencialmente, la mayoría de los casuals eran “narcisistas”. Les gustaba como les sentaba la ropa, y sucede que la mejor se encuentra entre estas marcas. No hacían ningún comentario sobre subvertir el orden de clases.” “Yo creo que el hombre “dandificado” ha sido algo tipico en la juventud británica. Siempre ha habido esta obsesión por la moda de la clase trabajadora y no ser superado. Vistes de una manera que te haga especial.” Era la obsesión por las marcas lo que lo que ayudó a que el movimiento tomara raíces en la primera ciudad escocesa, Aberdeen. Rivers traza el ímpetu por la formación del ASC después de la final de la copa de Europa entre el Aberdeen y el Liverpool en octubre del 80: “Aquel día, un grupo de los fans del Liverpool venían vestidos con ropa deportiva de diseñador y deportivas top, en lugar de con el uniforme típico del seguidor normal: ropas normal con adornos con los colores de su equipo, el rojo y blanco”. Influenciados por ello, algunos fans del Aberdeen empezaron a recorrer el país en busca de exclusividades, o simplemente de ropa cara. Como los casuals del Liverpool, tenían también sus excursiones europeas (en el 83 fueron campeones de la copa de Europa eliminando al mítico Bayern, y al más mítico aun RMCF, en la final en Gothenburg. Un año después, en la misma competición, fueron eliminados en las semifinales en Oporto. Alemania, Bélgica, Suecia, Hungría, Portugal: más de un periodo de 2 años en los que los fans del Aberdeen visitaron esos lugares. Y a diferencia de los fans del Liverpool, tenían el dinero del petróleo en sus bolsillos para poder comprar.Gradualmente el casualismo se extendió sobre Escocia con el Hibernian y el Motherwell, los otros 2 clubs en los que más caló el nuevo look. Hasta que la gente se paso a la última moda, era casi siempre los skinheads del ASC los que hacían la guerra. Con el nacimiento de los casuals, el número se dobló. Cientos pelearían en Edimburgo, Glasgow, o Dundee.La ASC fue el primer, más grande y temido grupo que asoló el fútbol escocés en los 80. Ya fuera en la semana que tocaba en casa, como la semana que tocaba fuera, Rivers y sus elegantes guerreros, pelearon con otras bandas: con la Capital City Service del Hibernian, o con la Saturday Service del Motherwell. También con la The Utility, una banda hecha de la mezcla entre fans del Dundee y Dundee United.La publicación del libro de River recogía notas y diarios que llevaba entonces, supuestamente marca el 25 aniversario de la formación de la banda en el 80, a pesar de que es un concepto no contrastado. No es que hubiera habido una ceremonia inaugural. Era la última adición a lo que se ha convertido en una industria de publicación menor.Uno de los primeros libros de hooligans también hacia referencia al Aberdeen FC. “Bloody Casuals”, publicado en 1989, sigue siendo reconocido como uno de los mejores en su clase, a pesar de que ya no se edita. La única copia de la biblioteca central en Edimburgo está guardada bajo llave, en la sección de referencias, porque el resto fueron robadas, un destino típico para los libros de su tipo. Rellene el formulario y el bibliotecario te dará un fino volumen, una exaltación de los puñetazos, Fila y el fútbol.Si la violencia es el aspecto menos atractivo del fenomeno casual, su influencia en la industria de la música fue más benigna. Al final de los 80, los casuals desaparecieron de las gradas. Un factor importante fue el desastre de Hillsborough en el que 96 fans del Liverpool fueron aplastados durante un partido de la copa Inglesa. Tras las secuelas de la tragedia, el fútbol limpió su imagen. Mientras la policía tomaba medidas drásticas, el punto de mira estaba puesto en la cultura de las gradas que había engendrado a los casuals. Hasta las gradas también se fueron, barridas por el informe del desastre de Hillsborough que recomendó la introducción de asientos en todo el estadio.Pero eso no fue el fin de la influencia casual. Llevados a los nightclubs por la explosión de la música house, los casuals fueron transformados de rabiosos hoolignas a fiesteros por una nueva droga: el extasis. Bandas como “Happy Mondays”, antiguo casual, llevó el estilo de moda de las gradas a los nightclubs y acabó siendo el look dominante. La influencia sigue pudiendo ser vista en actos como el del 2 veces ganador Mike Skinner, quien grabo bajo el nombre de “The Streets”. “Probablemente sea el embajador mas visible”, dice Thornton. “Si miras a lo que lleva, no es tan diferente de lo que llevaban los chicos en los 70 en Liverpool. Puede que lleve Reebok en vez de Adidas Samba, o una Stone Island, en vez de una Peter Storm pero el look es el mismo”. Liam Gallagher de Oasis era una versión más temprana, aunque en los 90 los medios tenían una etiqueta diferente para la gente que vestía con el “polo geezer”. Los términos pueden cambiar pero la actitud de la sociedad sigue siendo la misma.Cuando el Aberdeen se enfrentó al Hibernian en un partido de liga en Easter Road este sabado, te fijabas en la gente que iba al partido y casi todos los chavales llevaban algo del antiguo uniforme casual. Un par de zapatillas de marca, o un polo Lacoste; podía ser una chaqueta CP Company; o para los que iban bien de pasta, un abrigo de Stone Island de 500 libras.Los casuals han crecido y se han tranquilizado pero en nuestro flamante nuevo y obsesivo siglo XXI, su legado esta en todas partes.

Un verano movidito

Bastante movidito ha resultado este verano en lo que a enfrentamientos se refiere entre diversos grupos, muchos de ellos en torneos amistosos. No es la labor de este blog la de ser vocero de estos enfrentamientos y tampoco vamos a realizar juicios de valor sobre los mismos, tal como hemos venido haciendo hasta la fecha.Aún así, merece destacarse el episodio sufrido por Fabrizio Toffolo, uno de los capos de Irriducibili, que el pasado 6 de Agosto sufrió un asalto en su casa del que resultó herido de bala, siendo ingresado en un hospital romano.Toffolo se encontraba en arresto domiciliario desde el pasado mes de Julio por una serie de hechos derivados de un presunto intento de extorsión a Claudio Lotito, presidente de la SS Lazio. En esta situación recibió la visita de dos personas uniformadas como policías que fueron los autores de los disparos.Por el momento se desconocen las causas reales de este suceso, aunque todo apunta a que se trata de cuestiones ajenas al devenir de Irriducibili.

Antonio Puerta: la hipocresía asiste al duelo

Antonio Puerta: la hipocresía asiste al duelo
Si existe una cosa en el mundo que me revienta, esa es la hipocresía. Y esta señorita ha venido cogida de la mano de la muerte del jugador del SFC Antonio Puerta.Vaya por adelantado que servidor lamenta la muerte de Antonio Puerta. Lamento su muerte y respeto su memoria porque es lo que merecen los muertos. Y a los muertos hay que dejarlos en paz.Pero parece que el respeto por los muertos algunos (de los que tantas condolencias muestran en público por Antonio Puerta) no lo conocían; o les ha entrado de forma súbita en el momento que Antonio Puerta ha fallecido.Y esto me ha dejado sorprendido, muy sorprendido, porque los mismos que ahora muestran sus condolencias, los mismos que lloran la muerte de Antonio Puerta y agradecen las manifestaciones de duelo, son los mismos que, un partido sí y otro también, no paran de acordarse de los muertos de según que equipo, con especial fijación en el RMCF.Así que cada uno de estos hipócritas consternados, abatidos y destrozados por la muerte de Antonio Puerta mire hacia atrás y recuerde cuando insultaba alegremente la memoria de otros muertos.Pero que no se preocupen, algunos seguiremos respetando la memoria de los muertos, vengan de donde vengan.